Parafraseando a Galeano, diría que: violencia, lo que se dice violencia es la demagogia que juega con la ilusión sembrando nuevas decepciones; violencia, lo que se dice violencia es la práctica del ostracismo como modelo de conducta social y política, desterrando la opinión disonante; violencia, lo que se dice violencia es proyectar la pobreza desde la práctica del lugar común como discurso, propuesta y promesa de campaña, pero vacíos de contenidos y estrategias reales para alcanzarlas…
Violencia, lo que se dice violencia es insultar la memoria de un pueblo y su lucha por situar la dignidad de cada individuo sobre la acumulación y reproducción del mercado y los capitales, idea que constituyó, el centro del pensamiento económico-político de Gandhi, pues para él, el proyecto debía fundamentarse en valores morales, más que en criterios económicos.
Decía Gandhi “la tierra produce lo suficiente para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no la codicia de cada hombre”, premisa que sustenta la idea fundamental del swadeshi como proceso de construcción de una sociedad autónoma, basada en la ética del consumo solidario y responsable.
Gandhi combate la idea del crecimiento ilimitado y la obsolescencia programada que reproducen la lógica consumista del supermercado global que homogeneiza las expectativas, pero no las capacidades, provocando nuevas formas de pobreza y exclusión. El concepto del swadeshi sostiene que, “todo lo que se produce y fabrica en un pueblo debe utilizarse, en primer lugar y sobre todo, por los miembros del pueblo. Los bienes y servicios que no pueden producirse dentro de la comunidad pueden comprarse a otras comunidades”.
El swadeshi reduce la dependencia de las economías locales a las fuerzas de los mercados externos, por tanto, nosotros, siendo una economía dolarizada, dependiente por definición de las condiciones externas, deberíamos enfocar nuestro esfuerzo en la construcción de un mercado interno diferente, un mercado social y solidario, un mercado que genere encadenamientos internos que estimulen otras ramas de actividad, un mercado que fomente la circulación y recirculación del efectivo, evitando su acumulación especulativa que no genera valor agregado, reduce el circulante y por tanto ejerce presión sobre las tasas de interés y endurece las condiciones crediticias, desestimulando la inversión productiva que genera nuevas opciones de empleo, ingreso y progreso.
“No hay camino hacia la paz, la paz es el camino” decía el Mahatma Gandhi, asesinado un 30 de enero, quien, expresión de su propia proposición, diseñó un camino que recorrió junto a su pueblo en la búsqueda de la libertad sin violencia, la libertad de la cultura que se expresa y reproduce autónoma…
Comentarios
Publicar un comentario