“¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?...
…Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”, el poema de Donne se transforma en un canto de solidaridad en la obra de Henry Dunant (primer Premio Nobel a la Paz de la historia 1901): “todos han oído hablar, o han podido leer algo sobre la Batalla de Solferino. Seguramente no se ha borrado para nadie esté tan palpitante recuerdo; tanto más cuanto que las consecuencias de aquella jornada se hacen sentir todavía en varios estados de Europa” durante el relato, la referencia a Donne es inevitable.
Recuerdo de Solferino, obra corta en extensión, pero eterna en contenidos es un relato dialéctico y crudo; desolador cuando describe como “el olor de la pólvora, el ruido del cañón, los tambores que redoblan y los clarinazos, ¡todo eso anima! ¡todo eso excita!”; pero es, a la vez, esperanzador cuando describe como “unas cantineras avanzaban bajo el fuego del enemigo –nos relata Dunant- como simples soldados, van a aliviar a pobres soldados mutilados que piden agua con insistencia y ellas mismas son heridas, dándoles de beber e intentando asistirlos”.
Se trata de un texto duro y Dunant lo reflexiona y reconoce: “¿por qué haber descrito tantas escenas de dolor y de desolación y haber hecho, tal vez, sentir emociones penosas? ¿Por qué haberse demorado como con complacencia en el pergeño de cuadros lamentables y haberlos reproducido de una manera que puede parecer minuciosa y desesperante?”, pero a partir de un relato crudo y gráfico al extremo se convocó a la acción solidaria y comprometida de escala planetaria.
Así, Recuerdo de Solferino constituyó la invitación a levantar una de las acciones solidarias más importantes y de mayor impacto y sostenibilidad histórica de nuestra era, tras el llamado de Dunant “¿No se podrá fundar sociedades voluntarias de socorro cuya finalidad sea prestar o hacer que se preste, en tiempo de guerra, asistencia a los heridos?” nace en 1863 el Comité Internacional para el Socorro de los Heridos, mismo que se convertirá, en 1919 en el Comité Internacional de la Cruz Roja, organización que reúne actualmente 189 sociedades nacionales.
Dicen que los sueños empiezan pequeños, que las utopías sirven para caminar, que quien tiene un ¿por qué? puede enfrentar todos los ¿cómos?; Dunant tenía un ideal, un propósito; hoy, al cumplirse el aniversario 189 de su natalicio, conmemoramos también el Día Internacional de la Cruz Roja, su legado, su herencia, su ideal…
Comentarios
Publicar un comentario