Más por menos…

 


Más por menos, menos; la vieja clase de matemáticas de hace, poco mas de 3 décadas, rebota en la cabeza durante un corto discurso, corto en ideas, corto en contenidos…

El 24 de Mayo, más que un discurso, el Presidente de la República está convocado, por la norma suprema, a un ejercicio de comparecencia en dos momentos: en el primero, pura y dura, rendición de cuentas, contar los avances y recursos empleados en el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo, es decir, informar su gestión; en el segundo, trazar la cancha de las estrategias diseñadas para seguir construyendo ese plan que nos conduzca por el derrotero del país que queremos construir: estrategias, objetivos, planes, programas y proyectos.

El presidente no informa, pero comunica; el presidente no traza la cancha, ni marca el rumbo, pero moviliza; lo hace desde un ejercicio no verbal de ratificación de su estrategia de identidad aspiracional, un país entero agotando stocks de zapatos (a escala económica) del mismo modelo que los, suntuosos, empleados por el primer mandatario.

Y lo cito porque es necesario reparar en algo, el 24 de Mayo movilizó a muchos en busca de unos zapatos, en marca nacional, que emulen el modelo de los utilizados por el presidente; incluso se especuló que una marca de calzado nacional agotó su stock durante el feriado y un artesano del calzado de la sierra centro viralizó un video en el que anuncia tener ya el modelo del zapato presidencial.

Así, unos a buscar el zapato, otros a hablar de quienes lo buscan, pocos, muy pocos, casi nadie a conversar sobre el contenido informativo y propositivo del informe a la nación.

Mucho ruido y pocas nueces, la estrategia nos pone donde el poder nos necesita, con poco o nada, casi nada para mostrar y muy poco para proponer; incluso con un vocero oficial defendiendo las cifras del informe con un ingenuo: “los datos son oficiales, están reflejados en las páginas web de los ministerios”, abría que contarle que los datos que deambulan las calles no se corresponden con los datos que pueblan los indiferentes escritorios del centralismo ignorante (digo ignorante en tanto ignora no como peyorativo o insulto).

Comunicar no solo es informar, comunicar también es crear significantes y llenarlos de significados: reales, imaginarios, adecuados, retóricos, demagógicos, movilizadores, adormecedores, distractores, y un largo, muy largo, etcétera.

 

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