Somos como los granos de quinua: si estamos solos el viento nos llevará lejos, pero si estamos unidos como en un costal, nada nos hará el viento.
Tránsito Amaguaña.
Y si, increíble, triste, desolador, espeluznante, espantoso, terrible, inverosímil, inadmisible, inaceptable, absurdo y un largo etcétera de calificativos, epítetos y descriptivos con que la razón reaccionaba a los videos, imágenes y narrativas que daban cuenta de cómo la policía nacional en junio de 2022, se tomaba la Casa de la Cultura para utilizarlo como cuartel estratégico en el marco de las protestas convocadas por el movimiento indígena contra las políticas neoliberales de Lasso.
La pregunta es ¿cómo la Casa de la Cultura, bastión y símbolo histórico de los movimientos sociales en su resistencia contra el poder se convierte en cuartel de la policía para reprimirlos?
La respuesta, una de ellas, al menos como hipótesis a considerar, integrar y estudiar, nos convoca a pensar: ¿qué pasó con los movimientos ciudadanos que daban o dieron vida al tejido social? ¿qué pasó con sindicatos, asociaciones, federaciones, uniones y demás gremios?
Mamá Tránsito lo advirtió, tras la desarticulación de los movimientos sociales, ocurrida antes del retorno de la noche del liberalismo; las reformas impositivas y la eliminación de subsidios no encuentra aislados, solos, dispersos, desarticulados, desorganizados, turbados, perturbados, trastornados, enajenados, extraviados, confundidos, distraídos, ajenos al mundo, a la realidad, a nuestra realidad…
Porque la protesta social no turba, perturba, atenta, enajena, contradice, altera, descompone, desarregla, daña, perjudica, menoscaba ni deteriora el derecho al trabajo, todo lo contrario, defiende el poder adquisitivo del salario que es su expresión de cambio…
Porque parafraseando a Martin Niemöller reconozcamos que primero fueron por el IVA, como pensamos que no lo pagamos, no dijimos nada, luego fueron por los subsidios a los combustibles, como no tenemos vehículo, no dijimos nada; luego irán por el subsidio del gas y volverán sobre el trabajo por horas, la privatización de las empresas públicas, ¿habrá quien levante la voz y enarbole la bandera de la protesta social?

Comentarios
Publicar un comentario