Entre el Pentecostés y el Corpus Christi

 


Tras cincuenta días de la Pascua, el Pentecostés se establece para conmemorar el descenso del Espíritu de Sabiduría sobre los apóstoles del Cristo, momento del nacimiento del Sacerdocio y, por tanto, de la Iglesia Católica y Apostólica; su origen se remonta, posiblemente a la fiesta judía de las primicias.

El Corpus Christi, es la fiesta instituía por el Papa Urbano IV en 1262, se conmemora en el jueves siguiente a la octava de Pentecostés, esta fiesta está ligada a la Última Cena de Jesús, donde instituyó la Eucaristía.

Pentecostés, el inicio del sacerdocio se conmemora cada año a cincuenta días del domingo de Pascua, siempre en domingo y este año, será el domingo 08 de junio; en tanto que el Corpus Christi, conmemoración de la comunión, el misterio de la transustanciación del pan y el vino en la carne y la sangre del Cristo se conmemora a 60 días del Domingo de Pascua, pero siempre en jueves, este año en jueves 19 de junio.

En la tradición judía original el Pentecostés nace como la fiesta de cosecha, se sincretiza en la conmemoración de la Entrega de la Ley a Moisés en el Monte Sinaí, a cincuenta días de la liberación de Egipto; el Corpus, por su parte nace como fiesta cristiana, su objetivo se relaciona con la institución de la transustanciación de la hostia en el cuerpo del Cristo Solar que resucita venciendo a la muerte.

Dos fiestas o conmemoraciones que se suceden durante junio y que convocan dos de los más significativos misterios del rito, la tradición y credo cristiano; conmemoraciones que nos convocan al estudio, la reflexión y la incorporación de nuevos principios, valores y prácticas que nos acerquen, paso a paso, día a día, hacia nuestra propia transustanciación en aquello que estamos llamados a ser.

Dos conmemoraciones sobre las cuales quiero proponerle una oración tan sencilla cuanto profunda y trascendente:

“Padre Celestial, yo razonaré, yo querré y yo actuaré; pero guía Tú mi razón, mi voluntad y mi actividad hacia lo que debo hacer” (Paramahansa Yogananda).

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