La fiesta de San Juan

  

La elíptica que describe la tierra en su andar por el cosmos generan los momentos de ascenso y descenso del sol, las fechas de mayor proximidad o distancia, así como aquellas en que el eje del meridiano del globo terráqueo se ubica perpendicular con el sol; constituyendo, desde constructos simbólicos, la esencia de sus matrices culturales y formas de expresión.

La noche más corta, el día más largo, el solsticio es la fiesta con que los pueblos del mundo reciben el verano y, ha sido, a través del tiempo, sujeto de construcciones simbólicas que conjugan ideas, credos y cosmovisiones. 

Desde la antigüedad los solsticios han sido vistos como puertas, la puerta estival del solsticio de junio convoca al hombre a cultivar su relación con lo divino, es el puente que marca el fin de la cosecha y el inicio de un nuevo ciclo agrario, el surgir del sol que remonta la noche, las llamas que purifican.

En el rito Católico, el solsticio de junio es coincidente con la fecha del nacimiento de Juan, el Bautista, hijo de Zacarías, quien a su nacimiento mandó encender hogueras para anunciar su llegada. 

En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no hay uno mayor que Juan Bautista, el evangelio de Lucas (13,6) da cuenta de la centralidad del personaje de San Juan, el Bautista en el credo católico.

Yo a la verdad os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; Él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego, las palabras de Juan el Bautista, quien bautiza a Jesús en aguas del Jordán, recogidas en el evangelio de Mateo (3:11-17). 

Solsticio, el emerger del sol, el día más largo, la noche de las hogueras, el fuego que purifica, el emerger de la luz, de la conciencia, de la vida; el hombre que cruza la puerta estival en busca de su retorno al logos infinito del que emana la vida…

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Excelente artículo Tito, muy interesante
Karol Amores ha dicho que…
Muy bueno,
Karol Amores ha dicho que…
Este artículo es una celebración del solsticio como umbral simbólico, como encuentro entre la luz física y la luz espiritual. Una pieza que nos recuerda que el ser humano, desde tiempos antiguos, ha mirado al cielo no solo con ojos científicos, sino con alma.
Anónimo ha dicho que…
Hermoso el artículo, que belleza de historia ,gracias por compartir.
Anónimo ha dicho que…
Buen artículo.