Porque somos AGUA

 

Y así, sin darnos cuenta, transformamos la ancestral relación agua-minería, de nuestros pueblos originarios, en un sistema irracional de extractivismo mercantil.

Movimientos ciudadanos nos convocan a marchar, de forma pacífica y ordenada para levantar la voz y reafirmar nuestro compromiso y decisión; Cuenca de las Aguas, Santa Ana de los Ríos; historia, identidad y cultura; el agua sobre la minería.

Desde la primera revolución agraria en el neolítico, la humanidad enfrentó una espiral de transformación profunda; las hordas nómadas constituyen asentamientos que, de campamentos evolucionan en comarcas; las comarcas fomentan el crecimiento poblacional y la diversificación de los roles de los miembros del colectivo.

Desde primavera silenciosa hasta los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pasando por una serie de eventos, cumbres, conferencias, acuerdos y compromisos globales para mitigar, revertir y combatir los efectos de la acción humana sobre el planeta; asistimos al emerger de una nueva conciencia que demanda superar el antropoceno y converger hacia el bioceno como era de reconstrucción de los equilibrios a partir de un nuevo paradigma que entienda a la humanidad como parte de un ecosistema mayor que la cobija.

Bajo la consigna “las zonas de recarga hídrica sostienen nuestra vida y sostendrán la de tus hijos y los que vengan después” el Cabildo por el Agua de Cuenca nos convoca a una marcha el próximo 16 de septiembre para expresar, una vez más, la decisión de Cuenca para privilegiar el agua sobre la minería; es decir la preservación de las zonas de recarga hídrica sobre la explotación minera en el páramo.

Asumir un compromiso como voceros, promotores y actores de la marcha es necesario; pero no suficiente; a la ecuación: más conservación menos extracctivismo, es urgente integrarle la razón menos consumismo, promoviendo un nuevo modelo circular de consumo responsable que reduzca, cuando no, elimine los desperdicios en el proceso económico.

Marchar es importante, pero transformar nuestros hábitos, usos y costumbres de consumo es fundamental para caminar hacia una nueva sociedad más ética, transparente y sostenible.

 

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Excelente!